La pregunta por antonomasia que me realiza la gente a menudo es ¿por qué corres? Acompañada, la misma, de una risa un tanto irónica dando lugar a entender que uno no está muy cuerdo (en cambio aquellos que acuden al gimnasio o juegan al fútbol si son de respetar).
Es muy sencillo argumentar mi discurso con anotaciones tales como: "...libero energía...", "...es bueno para mi salud...", "...quiero estar en forma...", etc.
Pero la realidad va un pasito más allá, simplemente:
- Disfruto con lo que hago,
- Me hace feliz,
- Me siento realizado y,
- Es mi estilo de vida.
Y tardes como las de hoy, en las que el viento, la lluvia y el frío son una tónica habitual, son quizás las menos apropiadas para la práctica de mi deporte, pero a la vez de las que uno sale más reforzado moralmente.
"...no importa el tiempo, lo importante es llegar a la meta..."
