miércoles, 22 de diciembre de 2010

"...¿ por qué ?..."

La pregunta por antonomasia que me realiza la gente a menudo es ¿por qué corres? Acompañada, la misma, de una risa un tanto irónica dando lugar a entender que uno no está muy cuerdo (en cambio aquellos que acuden al gimnasio o juegan al fútbol si son de respetar).

Es muy sencillo argumentar mi discurso con anotaciones tales como: "...libero energía...", "...es bueno para mi salud...", "...quiero estar en forma...", etc.

Pero la realidad va un pasito más allá, simplemente:
  1. Disfruto con lo que hago,
  2. Me hace feliz,
  3. Me siento realizado y,
  4. Es mi estilo de vida.
Y tardes como las de hoy, en las que el viento, la lluvia y el frío son una tónica habitual, son quizás las menos apropiadas para la práctica de mi deporte, pero a la vez de las que uno sale más reforzado moralmente.

"...no importa el tiempo, lo importante es llegar a la meta..."


domingo, 5 de diciembre de 2010

"...ejemplos a seguir..."


           Hace aproximadamente unas 24 horas o así, y en el transcurrir de las mismas, he llegado a la conclusión de muchas cosas interesantes que me aportan ciertas personas. Tal vez, todo ello se deba al hecho de haber estado en el lugar oportuno, a la hora justa y con la compañía apropiada.

            Ahora creo que con anterioridad he partido de una tesitura incorrecta, y es que poner excusas es algo fácil, pero quizás sea un acto de inmadurez por mi parte. Los problemas se resuelven afrontándolos y no poniendo barreras.

            Diálogos con personas sensatas me han hecho ganar autoestima en mi confianza, facilitando consigo el ímpetu por seguir adelante de manera valiente. La limitación de tiempo no debe ser considerada una criba, sino un obstáculo que sobrepasar.

            Si muchos sujetos, a diario, son capaces de llevar adelante varios quehaceres y son competentes para reservar cierto tiempo a su hobbie, aquellos que no estamos tan restringidos también podemos.

            Todo depende de la actitud.